viernes, 22 de agosto de 2008

V


……....…….…..Gustamos de tener tiempo a solas.
.......………………….. Aunque lo gastemos en nada. 
A pesar, de sólo decirnos “ah bien, que bueno...”
Nos incita pensarnos en una situación incomoda,
obsérvanos, provocar los celos despacio
como si estuviésemos enfermas de molestia muy fría, 
y así, arrancar lo mejor del día y desecharlo con
nosotras
nauseabundas, derrotadas
/llenas de caída/
por no alcanzarnos las rodillas 
y el precipicio donde descansan 
las victimas de nuestras muertes/
Siempre creí de aquí dentro mío, 
una guerra, una especie de guerra, 
y tú venías con tu bandera blanca 
a salvarme de mi/ 
Ahora, cuando estamos es sencillo. 
Enciendes una fogata al mismo tiempo 
que nos quedamos a solas, te sientas, 
con las piernas cruzadas frente a ella. 
Navego en ti, sin verte 
Sin necesidad de verte. 
Pero son fuertes las brasas y las olas, 
que se inunda el fuego 
con tu mar de ausencia carísima.

Y nos gusta pensar 
que todo esto, sucede.
que los momentos son blancos 
y las ventanas son todas grandes 
y no hay nada que gastar, 
mas que la vida, 
que se va contigo. 
Que escribo. 
Que consagro contigo, 
en una ciudad de muerte,
……………………….que jamás nos abandona.