……....…….…..Gustamos de tener tiempo a solas.
A pesar, de sólo decirnos “ah bien, que bueno...”
obsérvanos, provocar los celos despacio…
como si estuviésemos enfermas de molestia muy fría,
y así, arrancar lo mejor del día y desecharlo con
nosotras
nauseabundas, derrotadas
/llenas de caída/
y el precipicio donde descansan
las victimas de nuestras muertes/
Siempre creí de aquí dentro mío,
una guerra, una especie de guerra,
y tú venías con tu bandera blanca
a salvarme de mi/
que nos quedamos a solas, te sientas,
con las piernas cruzadas frente a ella.
Navego en ti, sin verte
Sin necesidad de verte.
Pero son fuertes las brasas y las olas,
que se inunda el fuego
Y nos gusta pensar
que todo esto, sucede.
y las ventanas son todas grandes
y no hay nada que gastar,
mas que la vida,
que se va contigo.
Que escribo.
Que consagro contigo,
en una ciudad de muerte,
……………………….que jamás nos abandona.
